Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Deja que el buey mee que descansa.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Con pedantes, ni un instante.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
A cautela, cautela y media.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
El verano muere siempre ahogado
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Más vale callar que con borrico hablar.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
El hombre propone y Dios dispone.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
De padres gatos, hijos michinos.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
El sueño quita el hambre.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.