Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
La mentira es animal de quinta vida.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Más vale bien amigada que mal casada.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Hacer la del humo.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Donde hubo pan migajas quedan.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
La edad de oro nunca es la presente.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Pies, ¿para qué os quiero?.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.