De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El zorro viejo huele a trampa.
De arriero a arriero no pasa dinero.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Libro prestado, perdido o estropeado.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Hay que amarrar el tamal.
Los frailes en jubón, hombres son.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Hace más la raposa que la curiosa.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Hablando nos entendemos.
La casa esta donde el corazón.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Obra hecha, dinero espera.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Fruto vedado el más deseado.
Donde manda el amo se ata la burra.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Nadie se muere en la vispera.
A quien presta nada le resta.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Al músico viejo le queda el compás.
No hay mejor condimento que el hambre.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias