Donde no hay pan, se va hasta el can.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Cada mozo lancee su toro.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Hay ropa tendida.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
A candil muerto, todo es prieto.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
A buen bocado, buen grito.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Todo amor tiene su gasto
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
En boca cerrada no entran moscas.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El que se afloja se aflige.
A buey viejo, pasto tierno.
Tiempos pasados fueron mejores.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
El que nace postrero, llora primero.