Una vez al año no hace daño.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Entre amigos no hay cumplidos.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
El barco de las promesas ya zarpó.
Es más larga que la cuaresma.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Esto es de rompe y rasga.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Secreto de tres, secreto no es.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Está más "pegado", que mosca en melado.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Lección dormida, lección aprendida.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Casa ordenada, casa salvada.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La ambición mató al ratón.
Perro ladrador, poco mordedor.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.