Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Donde uno piensa, otro sueña.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Entre col y col, lechuga.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Al niño que llora le dan pecho.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Los cementerios están llenos de valientes.
Buenas razones cautivan los corazones.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Cólera de amantes resurgir del amor
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Amigos y libros: pocos y buenos.
Para todos hay un cementerio.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Más largo que un día sin pan.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Lo nuevo guarda lo viejo.
El tiempo es el mejor consejero
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Orden y contraorden, desorden.