De día beata, de noche gata.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Después de la tempestad, viene la calma.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Se queja más que la llorona.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Por el becerro se amansa la vaca
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
La confianza da asco
La nieve presagia una buena cosecha.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Dinero de canto, se va rodando.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Lo que siembres, recogerás.
A rocín viejo, cabezada nueva.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Ama el sol, el que tiene sombra
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Volver a inventar la rueda.
Siempre que llueve, escampa.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Las armas las cargan el diablo.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.