En cada tiempo, su tiento.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Al gorrino y al melón, calor.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Pesar compartido, pronto es ido.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Un buen día nunca se olvida.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Lo que va viene.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Es más entrador que una pulga.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Difama, que algo queda.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Hacerte amigo del juez
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
No hay dos sin tres.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El burro hablando de olotes.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Aquí no más mis chicharrones truenan.
No le pidas peras al olmo.
Quien no tiene quiere más.
Hoy figura, mañana sepultura.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Alegría, belleza cría.