Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
El hambre es una fea bestia
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
A las obras me remito.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Perdona el error, pero no lo olvides.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Mañana será otro día.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El mono sabe el palo al que trepa.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
El ojo del amo engorda el ganado.
Cántaro roto para tiesto vale.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
A hurón cansado, madriguera nueva.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Palabras de santo, uñas de gato.
El que la sigue la consigue.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
A barriga llena, corazón contento.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Hoy por ti, mañana por mí
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
A cada cajón, su aldabón.
Amores y dolores quitan el sueño.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.