San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Amor de lejos, felices los cuatro
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Mira antes de saltar.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
A cada lechón le llega su noche buena.
Genio y figura hasta la sepultura.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Lobos de la misma camada.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Pisar mierda trae buena suerte
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Cuando seas padre comeras huevos.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Pa'trás como las del marrano.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Dan darán, dicen las campanas.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Una palabra deja caer una casa.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Los compañeros de cama se escogen de día
No hay año sin desengaño.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Donde bien me va, allí mi patria está.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Los tontos consiguen las mejores cartas