Bueno de asar, duro de pelar.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Olla remecida u olla bien cocida.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El mal comido no piensa.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Donde hay nobleza, hay largueza.
El hijo de erizo con púas nace.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Se oye mal pero descansa el animal.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Orejas de burro.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
A la mal casada, miradla a la cara.
Siempre que llovió, paró.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Nadie da palos de balde.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Donde está el rey, a cien leguas.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
En que poco agua te ahogas.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Con los descuidados, medran los abogados.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.