La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Más se perdió en el diluvio.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
En toda guerra está mezclada una mujer.
No hay que empezar la casa por el tejado.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El tonto ni de Dios goza.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Buscarle cinco pies al gato.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El poeta nace y no se hace.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Por San Blas, una hora más.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
A los locos se les da la razón.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Agua corriente, agua inocente.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
El amor verdadero entra por el agujero.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Como poroto de la chaucha.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Ningún rencor es bueno.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
La vaca grande, y el caballo que ande.