Se dice el pecado, pero no el pecador.
El padre para castigar y la madre para tapar.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
El vino en jarro cura el catarro.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
El cornudo es el último que lo sabe.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El vino, de la verdad es amigo.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Ni vive, ni deja vivir.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Es un pillo de siete suelas.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
A burro viejo, poco forraje.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
No hay novia fea ni muerto rico.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
A caballo grande, grandes espuelas.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Jamón y porrón, hacen buena reunión.