Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
En enero, cada oveja con su cordero.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Hay más días que longanizas.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
No hay refrán que no sea verdadero.
Lo que se hace de noche sale de día.
Más dañado que agua de florero.
Para abril, de un grano salen mil.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Ira de hermanos, ira de diablos.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Cerrado a cal y canto.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
A la de tres va la vencida.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Canción de la transición.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
No se debe escupir al cielo.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Bien ama quien nunca olvida.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.