Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Día de agua, taberna o fragua.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Al loco y al aire, darles calle.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Aquel que guarda siempre tiene.
La casa caída, el corral agrandado.
Que no te den gato, por liebre.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cantando se van las penas.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
A malos ratos, buenos tragos.
A cada cañada le llega su añada.
Deja al menos un huevo en el nido
Casarse bajo el palo de la escoba
Si vives alegre, rico eres.
Año tuero, vaca y muerto.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Lo que siembras cosechas.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Para ser bella hay que ver estrellas
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Ama profunda y apasionadamente.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Tarde piaste pajarito.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
A enemigo que huye, puente de plata.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
La tercera es la vencida"
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Ya saliste con el chancho al hombro.