Nadie se muere dos veces.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
La fruta madura se cae sola.
Año derecho, de la era al barbecho.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
De ese infierno no salen chispas.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
A la pereza persigue la pobreza.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
La vida no es senda de rosas.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Dos no riñen si uno no quiere.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Al asno lerdo, arriero loco.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Burro cargado, busca camino.
Mujer precavida vale por dos.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Lo fiado es pariente de lo dado.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
La flor no se conserva roja cien días.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
A buen hambre, no hay pan duro.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Fiar, en Dios y en otro no.