Foso y vallado, buen cercado.
La mala fe, no pare hembra.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Las piedras no hablan.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Baila Antón según le hacen el son.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
El vino hace buena sangre
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Jamás digas: nunca jamás.
Al mal segador la paja estorba.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El tiempo todo lo pone a prueba.
A bloque, la casa en roque.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Quien asno nació, asno murió.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Casa de Dios, casa de tos.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.