A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Saber más que Merlín.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
La alegría alarga la vida.
Necesitado te veas.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Hacerle a uno la pascua.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Quien duerme no coge liebre.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Ni miento ni me arrepiento.
La felicidad no es cosa de risa
Estoy en un callejón sin salida.
Escucha tu corazón... que sabe.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
El que algo debe, no reposa como quiere.
Más feliz que marica con dos culos.
Todo hombre tiene su manía.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Labrador lunero, no llena el granero.
A un traidor, dos alevosos.
Le busca las cinco patas al gato.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Hebra larga, costurera corta.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Domingo, domingo, día de pingo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.