Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Al roble no le dobles.
A secreto agravio, secreta venganza.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Amor por cartas son promesas falsas.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Hablar por referencias es casi mentir.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
La mala costurera, larga la hebra.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Si hoy llovió, otro día hará sol.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Buscar la luna a mediodía es bobería.