Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
A quien mal canta, bien le suena.
Bueno es caer para más valer.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Antes de que acabes, no te alabes.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
La esencia fina viene en frasquito chico.
El que las hace, las imagina.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Que no llegue la sangre al río.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Donde entra tajada no entra rebanada.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
El harto no se acuerda del ayuno.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Quien va sin apuro, camina seguro.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
El sol brilla para todos.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Pereza no alza cabeza.
Los últimos serán los primeros.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El que ríe el último, ríe mejor.