Lo que sea que suene.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Primero es la camisa que el sayo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Burro amarrado, leña segura.
De lejos parecen y de cerca son.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Pereza, llave de pobreza.
A catarro gallego, tajada de vino.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Cada uno en su casa es rey.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Hacerse el de la oreja mocha.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
El perro flaco todo es pulgas.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Tal para cual, Pedro para Juan.
Dios habla una lengua extranjera.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
El que come y canta loco se levanta.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Despacito y buena letra.