Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Le debe a cada santo una vela.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
El pobre es un extranjero en su país.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El amor enseña a los asnos a bailar
Duerme más que un gato con anemia.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Justo peca en arca abierta.
El santo ausente, vela no tiene.
Dinero no falte, y trampa adelante.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Bueno está lo bueno.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
A roma va, dinero llevará.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Favores harás, y te arrepentirás.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.