El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Amor breve, suspiros largos
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
En Febrero busca la sombra el perro.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Mojarse el potito.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Estoy como gallo en corral ajeno
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Me lo contó un pajarito
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Amor con casada, vida arriesgada.
Al perro muerto, échale del huerto.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
A marido ausente, amigo presente.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Cartas cantan.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Se las sabe por libro
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Quien calla otorga
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.