A espaldas vueltas, memorias muertas.
Enero mes torrendero.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
En cada refrán tienes una verdad.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Refran viejo, nunca miente.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Matar dos pájaros de un tiro.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Más vale tarde que nunca.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Mayo frío, año de mucho frío.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Cada oveja con su pareja.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Todos los caminos conducen a roma.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cuervos vienen, carne huelen.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
A buey viejo, no se le saca paso.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.