Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
No muerdas la mano que te da de comer.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Amor viejo, pena pero no muere.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Dar al olvido.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Paciencia y barajar.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
La vejez mal deseado es.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Mujer casada, casa quiere.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Dar puntadas.
El último que se pierde es la esperanza.
Al espantado, la sombra le basta.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Una gran ciudad es un gran desierto.
De la vista nace el amor.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Primero son los presentes que los ausentes.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El placer es víspera del pesar.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Una rata dentro de una tinaja.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.