Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Desee bien, sea bueno.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Enero desaloja las camas
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
De todas maneras, aguaderas.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Hablar en plata blanca.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Nada es bello excepto la verdad
Ama como el lobo ama a la oveja
De perdidas al río.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.