Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Ama el sol, el que tiene sombra
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Cada uno canta como le pagan.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Agua de llena, noche de angulas.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El jorobado no ve su joroba
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Arroz pasado, arroz tirado.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Las sueños, sueños son.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Ir de trapillo.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
A chico pajarillo, chico nidillo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.