Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Ama el sol, el que tiene sombra
Cada uno canta como le pagan.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
El jorobado no ve su joroba
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Agua de llena, noche de angulas.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Arroz pasado, arroz tirado.
Las sueños, sueños son.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.