El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
si bebes el agua, sigue la costumbre.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Nunca te duermas en los laureles.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Entre pitos y flautas.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Leer entre renglones.
Alegría y desgracia no son eternas
En lo ajeno, reina la desgracia.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Amigo reconciliado, doble enemigo
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
La intención es lo que vale.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
El que es perico donde quiera es verde.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.