Hacerse la boca agua.
Arroz que no se menea, se quema.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
A mala suerte, envidia fuerte.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Criados, enemigos pagados.
A más años, más desengaños.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Presto se va el cordero como el carnero.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
El mal para quien lo fuere a buscar.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Hijo de tigre: tigrillo.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Si no sobra es que falta.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Hablando se entiende la gente.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Primero son los presentes que los ausentes.
A gran culpa, suave comprensión.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Bienes y males, a la cara salen.
La carta, corta, clara y bien notada.
Mujer Besada mujer ganada.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Cuando el sol sale, para todos sale.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.