El pimiento pequeño es más picante.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Un mal pequeño es un gran bien.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Primero son los presentes que los ausentes.
La peor pobreza es tener deudas.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Amor nuevo, olvida el primero.
De una espina, nace una rosa.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
No hay boda sin doña Toda.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Ajo dulce no hay.
Nadie se muere dos veces.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Lo bello es difícil.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Sementera temprana, de cien una vana.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Mujer pecosa, mujer candela.
El que no te conozca, que te compre.