Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Una ola nunca viene sola.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Andar el tiempo y vernos hemos.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
La soledad no trae felicidad.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Llegar a la capada.
Lentejas, comida de viejas.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Indio comido indio ido.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Madre no hay más que una.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Junio brillante, año abundante.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.