Mal es acabarse el bien.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Donde lloran esta el muerto.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Estoy en un callejón sin salida.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Al viejo pelele, todo le duele.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Junio brillante, año abundante.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El que da, recibe.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Vale más buena cara que un montón de halagos
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Cada maestrito tiene su librito.
Mediado enero, mete obrero.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Año bisiesto, año siniestro.
El que da porque le den, engañado debe ser.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
No hay rosa sin espinas.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
No por mucho pan, es peor el año.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Hacerse la boca agua.