Los pies van donde va el corazón
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Hacer la plancha.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
De casta le viene al galgo.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Cada uno se rasca donde le pica.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Quien se va, vivo y muerto está.
Aún no asamos y ya pringamos.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Fía poco y en muy pocos.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
De una mentira ciento se derivan.
Nunca cagues más de lo que comes.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Burla pesada, en veras acaba.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
En camino largo, corto el paso.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
A fuerza de villano, hierro en mano.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
A la que te criaste, te quedaste.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
El amor enseña a los asnos a bailar
Boca ancha, corazón estrecho.
No todos los que van a la iglesia son santos
El buen libro de las penas es alivio.