Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
El perro viejo no ladra sin razón.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Junta de pájaros, agua segura.
Harina mala, mal pan amasa.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
La caza y los negocios quieren porfía.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
A la prima, se le arrima.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Son muchos los hijos del muerto.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Siempre que llueve, escampa.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Poco dinero, poco sermón.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Espéjate para que veas cómo eres.
Por San Blas, una hora más.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
De esa manera, mi abuela.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
A burro viejo, poco forraje.
Libro prestado, perdido o estropeado.
No tires piedras sobre tu tejado.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Hijos y mujer añaden menester.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Quien mucho desea, mucho teme.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.