Yo que callo, piedras apaño.
El dar es honor; el pedir, dolor.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Cada cosa pía por su compañía.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El uno por el otro la casa sin barrer.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
El catalán de piedras hace pan.
Ido el conejo me das consejo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El que come solo, muere solo.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Cuentas claras, amistades largas.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
No se hablar, y me mandas predicar.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Un deber fácil no es un deber
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Vicio no castigado crece desatado
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
A golpe de mar, pecho sereno.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Marido rico y necio no tiene precio.