El arco iris brilla después de la tempestad.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Jugar y pasear solo por recrear.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
No lo hurta, lo hereda.
El que se brinda se sobra.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Ausentarse y morirse, todo es irse.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Que la haga el que la deshizo.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La buena mula en el establo se vende.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Mallorquina, puta fina
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Al bobo, múdale el juego.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.