El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Sueño sosegado no teme nublado.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Tierra de roza y coño de moza.
Hechos son amores y no buenas razones.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
A casa nueva, puerta vieja.
Suerte, y al toro.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
El buen vino, venta trae consigo.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Fruto vedado el más deseado.
Bailar la trabajosa.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Ya los perros buscan sombra.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Moza dominguera no quiere lunes.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Bien urde quien bien trama.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
A su tiempo se cogen las uvas.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Cortesías engendran cortesías.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Escucha el silencio... que habla.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
A barba muerta, obligación cubierta.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.