Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Quien hace, aplace.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
A ruin, ruin y medio.
Bien canta Marta después de harta.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Gota a gota se forma el río.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quitar la leña debajo de la caldera.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Un protector es como un manto.
Arandino, borracho fino.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
A cada necio agrada su porrada.
Lo fiado es pariente de lo dado.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Feria de loco es el mundo todo.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Amor de gato se ve por el tejado.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.