Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Le debe a cada santo una vela.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Un Julio anormal seca todo manantial.
Oye primero y habla postrero.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La fantasía es necesariamente inútil
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Tras buen soplo, buen sorbo.
En enero, el besugo es caballero.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
El amor y el reloj locos son.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Canción de la transición.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
No quieras nunca buenos comienzos.
Donde hay juncos, agua hay junto.
A chico pajarillo, chico nidillo.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Orden y contraorden, desorden.
Que llueva en Abril y Mayo, aunque no llueva en todo el año.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Muchas hormigas matan un camello.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
La cortesía exige reciprocidad.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Fango que se mueve, a demonios hiede.
El dinero hace al hombre entero.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.