Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Guagua que llora mama.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Dar palos de ciego.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Quien bien ata, bien desata.
Precaverse contra un posible percance.
Olla remecida u olla bien cocida.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
De sabios es cambiar de parecer.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Quien no sabe, no vale nada.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Persevera y triunfarás.
Más vale prevenir que curar.
Bella por fuera, triste por dentro
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El sol de Agosto cría aceite y mosto.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.