Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Las palabras no cuestan plata.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Propagación mear no espuma.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Desee bien, sea bueno.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La mucha tristeza sueño acarrea.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Palabras sin obras, barato se venden.
La justicia tiene un largo brazo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Dinero de canto, se va rodando.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Quien siembra, siega.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
El mirón, ¡chitón!.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Un juego de cartas se juega con dinero
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La buena hija dos veces viene a casa.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.