El que guarda siempre encuentra.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Las armas, el Diablo las carga.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
El que apurado vive, apurado muere.
De una espina, nace una rosa.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
El borracho, de nada tiene empacho.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
El que no se fía, no es de fiar.
La cara bonita y la intención maldita.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Flaco hombre, mucho come.
Este, como los gatos siempre cae parado.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Salvarse por los pelos.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Pasar amargura por ganar hermosura.