La mentira es animal de quinta vida.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Un mal con un bien se apaga.
Une maladie qui vuelve es mortal.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El que es sabio nunca enceguece.
La adoración es una admiración trascendental
Corta despacio, que hay poco paño.
Barco amarrado no gana flete.
La sangre del pobre el rico se la come.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Cada cosa nace para su semejante.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Más largo que un día sin pan.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Buena madera, buen oficial espera.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
A los enemigos bárreles el camino.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Sayo grande, tapa mucho.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
A cualquier cosa llaman rosa.
Entre pillos anda el juego.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.