Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Quien debe y paga, no debe nada.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La que fácil llega, fácil se va.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A quien dan, no escoge.
Palabras señaladas no quieren testigos.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
A cada paso, un gazapo.
Cada uno es artífice de su ventura.
Los pesares envenenan la sangre.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Hay que dar para recibir.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Eso no te lo despinta nadie.
Fíate del santo y no le prendas vela.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Hay que poner remedio a tiempo.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Este navega con banderita de pendejo.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Els lladres grans enforquen als petits.
Unos mueren para que otros hereden.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
No hay día malo sin día bueno.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.