Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Pronto y bien no hay quien.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Favorecer, es por norma perder.
Santo que no es visto no es adorado.
Matanga dijo la changa.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Dos cabezas piensan más que una.
El que no anda, no tropieza.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
No dar su brazo a torcer.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Júntate, que junto estabas.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Si no es gato, es gata.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Ojo al Cristo que es de plata.
Para su casa no hay burro flojo.