Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Le dieron gato por liebre.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
En el pecado se lleva la penitencia.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Cada bota huele al vino que tiene.
El que mucho corre, pronto para.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Hombre anciano, juicio sano.
Ladran, pues cabalgo.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
A quien vela, todo se le revela.
Lo robado no luce.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
No comer por haber comido, es bienvenido.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Sin precio no se han las mujeres.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
No busques pan en la cama del can.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.