Bachiller en artes, burro en todas partes.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Casa nueva, no habites en ella.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Hay gustos que merecen palos.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Hacer de necesidad virtud.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Olla chica hace la bolsa grande.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
A cada cosa le llega su tiempo.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
No es ni chicha ni limonada.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
No hay rosa sin espinas.
Lo que está por pasar pasará.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
No hay tu tía.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Ni raja, ni presta el hacha.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
La esperanza no llena la panza.
Deja la h de ayer para hoy.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Obra bien empezada, medio acabada.
De esta agua no beberé.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
La tos seca es de la muerte trompeta.
El malo siempre piensa engaño.