El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Escribir despacio y con buena letra.
Nada con nada, total nada.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Socorro tardío, socorro baldío.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Por todas partes se va a Roma.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
A la par es negar y tarde dar.
Pan con pan comida de tontos.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Buena barba, de todos es honrada.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Tras el buen comer, ajo.
No siempre el mejor camino es el más corto.