No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Necio por natura y sabio por lectura.
Cero grados, ni frio, ni calor.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Los golpes hacen silencio.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Te casaste, te entera.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
La unión hace fuerza.
Dar la última mano.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Pecado callado, medio perdonado.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
El que no agradece, al diablo se parece.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Cabra coja, mal sestea.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
No da, ni dice donde hay.